Nicolai Kalmakoff nació de una familia muy adinerada en la Riviera Italiana, aunque poco tiempo después se fue a Rusia. Se dice que en su juventud, Nicolai formó parte de una secta rusa llamada Skoptzy, en donde rechazaban a la iglesia Ortodoxa creyendo que Cristo podía encarnar en el cuerpo de cualquier creyente con suficiente fe. En este grupo, el deseo carnal era visto como el demonio; tanto así que la misma palabra “Skoptzy” se deriva de “castración”. En 1924 tuvo que huir a Italia tras haber matado al esposo de su amante en una pelea. A través de su solitaria vida, Nicolai hizo obra que reflejaba su obsesión con la decadencia, el martirio, la abstinencia y la sexualidad con un estilo entre el art nouveau ruso y el simbolismo. Tuvo un par de exposiciones fallidas que solo resultaron en el almacenamiento de su obra. En 1941 una mujer guatemalteca 25 años menor que él se volvió su amante y 1947, dada la demencia de Kalmakoff, arregló que lo internaran en la Maison des Veillards (una casa para vagabundos en París) a cambio de toda su obra. Nicolai muere en la soledad en 1955, pero no es sino hasta 1962 que sus obras almacenadas fueron encontradas en un mercado de pulgas parisino y dos años más tarde se organizó la que sería su primera exposición exitosa.




