Al haber nacido en una familia muy humilde al norte de Croacia en el pueblo de Hlebine, Ivan Generalic pasó sus primeros años arriando ganado. Desde temprana edad dibujó escenas campestres que, con el paso de los años, se fueron transformando en las bellísimas obras que lo dieron a conocer mundialmente. El tono onírico de sus pinturas se debe a que fueron hechas sobre vidrio y no sobre lienzo convencional. La vida campestre, como podemos ver en escenas que muestran bodas, funerales y celebraciones, también juegan un papel fundamental en su trabajo. Sus idílicas escenas fueron exhibidas por primera vez en 1931 junto con otros dos artistas campesinos llamados Mirko Virius y Franjo Mraz. La exposición impactó y gustó tanto que provocó una oleada de nuevos artistas en el pequeño pueblo de Hlebine. Hoy en día se le considera a Generalic como el fundador de la escuela “Hlebine” de artistas naïve de Croacia.






