Consuelo González Amézcua, mejor conocida como Chelo o Chelito, nació en Piedras Negras, Coahuila en 1903. Su familia se mudó a Del Río, Texas el día de Acción de gracias cuando Chelo tenía diez años. A pesar de solo haber asistido a la escuela por seis años, tenía el ferviente deseo de estudiar arte. Como su familia era de muy bajos recursos, Chelo le escribió una carta personal al presidente Lázaro Cárdenas, pidiéndole apoyo para entrar a la Academia de San Carlos. Recibió una beca, pero la muerte de su padre un par de días después previno que ella pudiera asistir. A partir de este día, pasó el resto de su vida trabajando en una tienda de dulces, creando su obra en solitario. Las piezas de Chelito se caracterizan por su humilde técnica (dibujaba con pluma atómica por su bajo costo) e impresionante detalle. Los últimos años de su vida comenzó a usar crayones y plumones, así como detalles a lápiz. Ella planeaba sus obras mentalmente y las realizaba sin bocetos, auto-denominando su arte como “Filigree Art, a new Texas culture”. Siempre estuvo entre la cultura mexicana y la americana, diciendo que “Soy Americana de descendencia Mexicana/ y por doquiera que voy se llevar con dignidad/ el nombre de los Estados Unidos y Mexico”. Cada vez que terminaba una pieza, le daba la vuelta y meditaba dando gracias a la creación. Jamás se casó y siempre vivió con su hermana, falleciendo a los 72 años sin reconocimiento artístico alguno.





