Ilija Bosilj Basicevic nació en Sid, una ciudad al norte de Serbia. Campesino toda su vida, Boslij decide a sus sesenta años que es hora de encontrarle un significado a su vida a través de la pintura. Ilija hacía sus labores campestres lo más rápido posible para después regresar a su casa a pintar. A pesar de no tener ningún tipo de escuela, logró desarrollar un lenguaje propio habitado por hombres y demonios, pájaros, víboras, figuras antropomórficas e, incluso, uno que otro astronauta. Su trabajo se divide en tres grandes etapas: la fase blanca, la fase dorada y la multicolor. Desgraciadamente Ilija sufrió de una enfermedad que lo llevó a la parálisis, frenando en seco su actividad artística.




