Anselme nació en Cataluña y, siendo hijo de una familia campesina muy pobre, nunca pudo asistir a la escuela. A los 18 se mudó a Francia, en donde trabajó como pastor, en los viñedos y como pescador, hasta que en 1926 decidió volverse verdulero. Los horrores de la guerra que transcurría entonces hicieron que escribiera varios manifiestos como un plan personal para llegar a una sociedad utópica y de paz mundial. L’Union Mondiale - l’avenir du monde, fue el título de su primer escrito y se lo mandó a medio mundo, desde el Papa hasta a la reina de Inglaterra. Todos se burlaron de él. En 1962 murió su esposa y su hijo lo impulsó a que comenzara a pintar, resultando en más de 2000 pinturas y dibujos en menos de siete años. Sus obras reflejan el ideal paradisiaco que siempre soñó. En 1963 André Bretón quedó tan impresionado con una de sus pinturas que la usó como portada para su revista La Brèche: Action Surréaliste. Tras su muerte se hizo una fundación dedicada a la promoción y preservación de su obra.




